SLINGBRICK

Un rompeladrillos sin pala. La bola cae hacia ti, la atrapas con el dedo y la devuelves de un tirachinas.

No hay pala. Ésa es la idea.

En un rompeladrillos de toda la vida mueves una pala de lado a lado y rezas. Aquí no hay nada que mover: abajo hay una zona de captura, y cuando la bola entra el tiempo se ralentiza.

Entonces la tocas para congelarla, arrastras para apuntar y sueltas. Cada lanzamiento es una decisión tuya, no un rebote que te ha tocado.

Los tres tiempos

Atrapa

La bola entra en la zona y el tiempo se frena. Toca dentro del anillo para congelarla.

Apunta

La dirección sale del arrastre, medida desde la bola. Si apuntas mal, no dispara: vuelves a apuntar.

Lanza

La fuerza del gesto es la velocidad de la bola. Ahí es donde empieza el riesgo.

El trato

Rápido

Rompe más ladrillos y multiplica la puntuación. Pero vuelve como una bala, y atraparla otra vez es otra historia.

Lento

Vuelve mansa y la recuperas seguro. A cambio apenas puntúa, y las filas siguen bajando.

En desarrollo Todavía no está publicado. Cuando llegue a Google Play, el enlace estará aquí.